"Los cuentos franceses nos recuerdan que el mundo es cruel y peligroso"

Redacción: Héctor Juárez Juárez / Imágenes: Nayeli Falcón Corzo

 

Se da le troisième appel y la obra de teatro comienza contextualizada en la Francia del siglo XVIII, una clase social oprime a la otra. Seres aberrantes comienzan a ocupar el escenario para asegurarse de que la muerte de una víctima llegue de una forma cruda y dolorosa. Lo interesante es su representación narrada a manera de cuento; Charles Perrault y George Darnton han inspirado esta puesta en escena dirigida por Nidya Pacheco: "Las Aberraciones de Mamá Oca" la cual llegó al final de su corta temporada 2011 presentándose el pasado 26 de noviembre en el Foro Cultural de Cuautitlán Izcalli.

Al observar el montaje, queda clara la tendencia hacia el mes de noviembre, pues la muerte es la materia prima de la temática. Si bien el teatro es un vehículo de expresión cuyas propuestas también enaltecen al ser humano, en este caso lo degradan manifestando los aberrantes actos escritos por Charles Perrault en Caperucita Roja, La Bella Durmiente y La Cenicienta; por parte de Robert Darnton se retomó: La gran matanza de gatos. Sin embargo, la obra no aborda a la muerte de manera gratuita, pues al final queda la reflexión de que su llegada "es para todos", nadie se escapa de ella; quizás la forma de vivir, condiciona la forma de morir.

Curioso es el caso en el que la audiencia espera observar cuentos con un final feliz, pero que en la realidad fueron presentados en un contexto ajeno a lo infantil. En Caperucita Roja, por ejemplo, el Lobo es un ser despiadado, sin humanidad alguna, es un asesino que interrumpe la vida de la Abuela para después convidar a Caperucita de su carne y de su sangre; -"Quítate tu ropa y tírala al fuego que ya no la vas a necesitar"-, invitó el Lobo a Caperucita. En La Bella Durmiente se narra el atroz acto en el que el cuerpo inerte de esa mujer hermosa, ni muerta ni viva, es abusado; ante tal hecho, su piel verdosa, se torna nuevamente con vida. En La gran matanza de gatos, los aprendices de una imprenta deciden matar a los felinos de los dueños y ensañarse especialmente con la gata consentida. Otras menciones no menos importantes se hacen presentes en la obra: como Hansel, Barba Azul, Gilles de Rais y la misma Juana de Arco.

Al final de la función, el grupo Quemar las Naves Teatro, con el profesionalismo que los caracteriza abrieron una sesión de preguntas para orientar al público presente, los cuales estaban compuestos en su mayoría por alumnos de bachillerato y de universidad. Entre la retroalimentación destaca la recomendación por acercarse a la literatura, en especial se hizo la invitación a leer el libro de Robert Darnton: La gran matanza de gatos y otros episodios de la cultura francesa, para comprender el contexto social e histórico de la Francia del Siglo XVIII, además de hojear los cuentos de Charles Perrault para ganar una apreciación más cercana a la versión original de los relatos. Aclararon además que el objetivo principal de la puesta en escena era exhibirse en noviembre como el mes ideal para reflexionar acerca de la muerte y enfatizaron el por qué del título: Es Mamá Oca quien nos narra los cuentos y la palabra ideal para expresar la vergüenza y la aversión ante los crueles actos, era: Aberrante.

 

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Las Aberraciones de Mamá Oca: Porque los cuentos de mamá no siempre fueron tan dulces.
Reparto por orden de aparición: Carlos Sánchez, Christian S. Mondragón, Nidya Pacheco, Karen Flogg, Gaby Adriano.
Músicos: Edgar Bucio, Daniel Mena.
Apoyo Técnico: Adrián Martin.
Vestuario y utilería: Carlos Sánchez.
Diseño gráfico: Daniel Rivas.
Dirección general: Nidya Pacheco

 

Publicado por www.eduko.com.mx